Vivir, no vivir
Cuál es la diferencia, cuando la tristeza, tal vez síntoma de
un depresión recorre todo tu cuerpo, desde las uñas de tus pies hasta la punta
de tu cabello, cuando quieres estallar en ira porque todo está fuera de control,
cuando crees que has cultivado amistades y amor y te das cuenta que has
fallado, que has hecho todo mal; y
tratar de componerlo te hace sentir más
solo, comienzo a sentirme como un perdedor cuando no tengo fuerza para golpear más
la pared, termino abrazándome en el suelo, aferrándome a que soy lo único que
tengo.
Solía pensar que no es dolor la soledad, sino reencuentro
contigo mismo, pero últimamente esta se ha vuelto profunda y ya duele, pues me
miro en el espejo y me doy cuenta que soy mi peor enemigo; sin duda, soy la
causa de este vaso de agua en el que me estoy ahogando.
Cada día tengo más lodo por estar en este pantano y cada día
pesa más, cada día me cuesta más sonreír pues comienzo a no confiar ni siquiera
en mí… Las energías para cruzarlo y
superarlo son cada día más escasas y el negro se ha vuelto mi color favorito
pues ya no tolero el gris y para el rojo no valgo mucho.
Constantemente me pregunto, donde están mis energías de
siempre, mi ímpetu para mover el mundo, mis extraordinarias ganas de ser, de
sentir y de vivir, donde estoy yo, donde esta Erick, si, ese tipo que construía
sueños cada día, que era capaz de sentir todos los días felicidad con él mismo,
que tenía muchas cosas bellas para compartir; y me pregunto en que momento dejé
de confiar en Erick para confiar en los demás, en que momento me deje envolver por ese sueño por ese sueño
de crecer intentando hacer crecer a la gente que me rodea, me doy cuenta que
esa sensación de felicidad viendo feliz a mi gente fue solo una anestesia
basada en el mágico sueño de contribuir desde mi trinchera para hacer de este
un mundo mejor.
Por mucho tiempo he apostado a los valores y al trabajo como
la mejor educación, pero en este gris pantano me doy cuenta con mucha tristeza
que el egoísmo, la frivolidad, la moda, la tecnología y la cobardía son la
mejor herramienta para vivir cada día.
¿Por qué querer que los arboles de este pantano sientan y piensen como tú, si en realidad lo
que desean es hundirse silenciosamente para ser más altos y alcanzar la luz del
sol? No lo entiendo; y tampoco entiendo por qué me tiro en el suelo y me abrazo
a mí mismo si los lagartos esperan eso
para devorarme.
.png)
