lunes, 30 de julio de 2012


La Comunicación

Para mí, la comunicación es un toque de magia que posee el ser humano, que al igual que otros atributos como es el sentido común o el pensamiento creativo, lo diferencian de los animales, ya que este, además de utilizar el proceso de la comunicación para expresar sus necesidades básicas, también se comunica para compartir a otros seres (humanos o animales) la magia de las emociones,  la claridad de las instrucciones, la precaución en el suspenso y muchos otros mensajes en los que el hombre comparte el arte de la expresión; y de esta manera se vuelve tangible en el mundo, conectando muchas artes, producto de la comunicación.

Considero que existen muchos tipos de comunicación:

La comunicación oral, que la podemos ejemplificar cuando conversamos con alguien; también existe la comunicación escrita que es la que establecemos mediante una redacción escrita como una carta o un oficio. En estos dos tipos de comunicación interviene el lenguaje por eso se considera lingüística.

También existe otro tipo de comunicación, que se considera no lingüística como la comunicación visual, la gestual y la acústica, para las cuales puedo ejemplificar la publicidad que vemos en anuncios, en los gestos que utilizamos todos los días para expresar algo; y en los sonidos como la sirena de una ambulancia respectivamente.

Puedo decir que el proceso de la comunicación se compone de tres elementos  básicos que son un emisor, un mensaje y un receptor.

El emisor es quien mediante un canal (voz o carta) envía un mensaje en un código (signos y sus reglas de combinación) a un receptor, que al momento de analizar el mensaje tendrá la posibilidad de responder a el, transformándose en el emisor de un nuevo mensaje que muy probablemente seguirá en el mismo código y por el mismo canal a un nuevo receptor que hace unos instantes fue el emisor del primer mensaje.

Finalmente, enfatizo la importancia de la comunicación como el medio (único) para el intercambio se sentimientos, opiniones y cualquier otro tipo de información mediante el habla, la escritura o cualquier otro tipo de señales.

Por eso…. ¡A comunicarnos!, y cuando hablemos, procuremos que nuestras palabras sean mejores que el silencio...

- Erick -

miércoles, 18 de julio de 2012


Cucho,  el cuyo

¡Hola!       Soy Cucho, si Cucho, el cuyo, en algunos países llaman a los de mi especie  cobayos o conejillos de la india; también, en algunas culturas de Sudamérica somos un exquisito platillo, pero afortunadamente vivo en México.

Quiero decirles que hoy tendré una nueva casa pues, a partir de hoy tengo un nuevo amo, su nombre es Emmanuel. Es un chico curioso, simpático, impetuoso, un tanto  rebelde,  pero en el fondo muy trabajador(bueno, un poco).

Emmanuel trabaja en una oficina y hoy la pase con él y conocí a todos sus compañeros incluso a su jefe, también un chico llamado Erick, un tanto mayor que mi amo, y tal vez un poco enojón, pero le caí bien, pues les contó a los chicos que él hace unos años también tuvo un cuyo, bueno uno que era cuya, pues dijo  que su nombre era Estelita Reyes. Además, me cargó, me acarició, me mimó, me tomó fotos y me dejó jugar en su computadora, diría que es un tipo genial, de no ser porque en ocasiones es una persona autoritaria, obstinada y que a veces le cuesta un poco sonreír.

En fin, estoy emocionado de tener una nueva casa; y de tener nuevos juguetes, de tener una nueva familia, aunque para ser honesto, me da un poco de temor conocer ala mamá de Emmanuel, pues aunque soy muy tierno y carismático, tanto, que a los humanos les provoco ganas de abrazarme y apapacharme, no dejo de ser un roedor, pariente de los ratones y las ratas, que pueden volverse una plaga; pero para equilibrar la balanza (y espero que para mi fortuna así sea), también soy pariente de los conejos, estos animalitos orejones y con colita simpática que siempre han entretenido de forma agradable a los seres humanos, tanto que incluso han alcanzado la forma como: Bugs Bunny, Roger Rabbit, el Conejo Blas, o el Conejo Pérez. Mmm bueno ahora que lo pienso creo que mis orejas distan mucho de parecerse a las de un conejo, pues en tamaño son diminutas al igual que mi colita, en definitiva no soy un conejo pero tal vez soy mas lindo que muchos de ellos.

Bueno, confió en que mi color café claro, combinado con color miel de mi pelaje, mi peinado rebelde así como mi carisma y el brillo que reflejan mis ojos, sean suficientes para agradarle ala mama de Ebaduel  ( así es como a veces lo llama su jefe).

Llego la hora de irme, pues creo que las actividades laborales de mi amo, han finalizado por el día de hoy, saben, he de confesar que me fascinó pasar el día aquí, en esta oficina pues he sido el centro de atención, todos me miman, todos me observan y sonríen, me acarician, me observan comer un jugoso jitomate o una crujiente zanahoria y les causo ternura, tanto que hasta hacían bromas, diciendo que ya tenían un mouse inalámbrico, además hay muchas chicas guapas como…….mmm,  Mejor no lo digo, pero en definitiva, si de mí dependiera, me quisiera ir a vivir a esta oficina, pues  es una gran familia de seres humanos….

Atentamente.

Cucho el cuyo. 


miércoles, 11 de julio de 2012

Un Señor Muy Viejo Con Unas Alas Enormes
Gabriel García Márquez (1968)

Este cuento, relata una historia en la que Pelayo y su mujer Elisenda, encuentran a un hombre viejo, descuidado, chimuelo, en harapos y con alas en el fondo de su patio. Un tanto por sorpresa y otro tanto por miedo es que deciden  conservarlo encerrado en el gallinero junto a las gallinas. La gente del Pueblo lo visita sorprendida; y una vecina de esas que saben todas las cosas,  dice que es un angel...


Pelayo y Elisenda, deciden cobrar a cinco centavos la oportunidad de ver al ángel en su gallinero, acción que les trae grandes dividendos que les ayuda a remodelar y ampliar su casa. Sin embargo un día el ángel, se recupera, muda de alas, y ¿qué creen que sucedió?

Les recomiendo darle una leída a este peculiar cuento, que narra con una gran imaginación y una amigable narrativa una historia muy recomendable que nos hará  imaginar de una manera relajada y amena un escenario de pueblo y gente curiosa, con la autoridad moral de la iglesia, con la curiosidad de la gente común y corriente, y como lo he escrito a un ángel.

Este cuento se encuentra dentro del libro: "Todos Los Cuentos" de Gabriel García Márquez, publicado en México por editorial Diana.

   
( Se los Recomiendo )

domingo, 1 de julio de 2012

Me encanta Dios...

Me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos.

Nos ha enviado a algunos tipos excepcionales como Buda, o Cristo, o Mahoma, o mi tía Chofi, para que nos digan que nos portemos bien. Pero esto a él no le preocupa mucho: nos conoce. Sabe que el pez grande se traga al chico, que la lagartija grande se traga a la pequeña, que el hombre se traga al hombre. Y por eso inventó la muerte: para que la vida -no tú ni yo- la vida, sea para siempre. 

Ahora los científicos salen con su teoría del Big Bang... Pero ¿qué importa si el universo se expande interminablemente o se contrae? Esto es asunto sólo para agencias de viajes. A mí me encanta Dios. Ha puesto orden en las galaxias y distribuye bien el tránsito en el camino de las hormigas. 

Y es tan juguetón y travieso que el otro día descubrí que ha hecho -frente al ataque de los antibióticos- ¡bacterias mutantes! Viejo sabio o niño explorador, cuando deja de jugar con sus soldaditos de plomo y de carne y hueso, hace campos de flores o pinta el cielo de manera increíble. Mueve una mano y hace el mar, y mueve la otra y hace el bosque. Y cuando pasa por encima de nosotros, quedan las nubes, pedazos de su aliento. Dicen que a veces se enfurece y hace terremotos, y manda tormentas, caudales de fuego, vientos desatados, aguas alevosas, castigos y desastres. Pero esto es mentira. Es la tierra que cambia -y se agita y crece- cuando Dios se aleja. 

Dios siempre está de buen humor. Por eso es el preferido de mis padres, el escogido de mis hijos, el más cercano de mis hermanos, la mujer más amada, el perrito y la pulga, la piedra más antigua, el pétalo más tierno, el aroma más dulce, la noche insondable, el borboteo de luz, el manantial que soy. 

A mí me gusta, a mí me encanta Dios. Que Dios bendiga a  Dios...



-Jaíme Sabínes-