Cucho, el cuyo
¡Hola! Soy Cucho, si Cucho, el cuyo, en algunos países llaman a
los de mi especie cobayos o conejillos
de la india; también, en algunas culturas de Sudamérica somos un exquisito
platillo, pero afortunadamente vivo en México.
Quiero decirles que hoy tendré una nueva casa pues, a
partir de hoy tengo un nuevo amo, su nombre es Emmanuel. Es un chico curioso, simpático,
impetuoso, un tanto rebelde, pero en el fondo muy trabajador(bueno, un poco).
Emmanuel trabaja en una oficina y hoy la pase con él y conocí
a todos sus compañeros incluso a su jefe, también un chico llamado Erick, un
tanto mayor que mi amo, y tal vez un poco enojón, pero le caí bien, pues les
contó a los chicos que él hace unos años también tuvo un cuyo, bueno uno que
era cuya, pues dijo que su nombre era
Estelita Reyes. Además, me cargó, me acarició, me mimó, me tomó fotos y me dejó
jugar en su computadora, diría que es un tipo genial, de no ser porque en ocasiones
es una persona autoritaria, obstinada y que a veces le cuesta un poco sonreír.
En fin, estoy emocionado de tener una nueva casa; y de
tener nuevos juguetes, de tener una nueva familia, aunque para ser honesto, me
da un poco de temor conocer ala mamá de Emmanuel, pues aunque soy muy tierno y carismático,
tanto, que a los humanos les provoco ganas de abrazarme y apapacharme, no dejo
de ser un roedor, pariente de los ratones y las ratas, que pueden volverse una
plaga; pero para equilibrar la balanza (y espero que para mi fortuna así sea), también
soy pariente de los conejos, estos animalitos orejones y con colita simpática
que siempre han entretenido de forma agradable a los seres humanos, tanto que
incluso han alcanzado la forma como: Bugs Bunny, Roger Rabbit, el Conejo Blas,
o el Conejo Pérez. Mmm bueno ahora que lo pienso creo que mis orejas distan
mucho de parecerse a las de un conejo, pues en tamaño son diminutas al igual
que mi colita, en definitiva no soy un conejo pero tal vez soy mas lindo que muchos
de ellos.
Bueno, confió en que mi color café claro, combinado con
color miel de mi pelaje, mi peinado rebelde así como mi carisma y el brillo que
reflejan mis ojos, sean suficientes para agradarle ala mama de Ebaduel ( así es como a veces lo llama su jefe).
Llego la hora de irme, pues creo que las actividades
laborales de mi amo, han finalizado por el día de hoy, saben, he de confesar que
me fascinó pasar el día aquí, en esta oficina pues he sido el centro de atención,
todos me miman, todos me observan y sonríen, me acarician, me observan comer un
jugoso jitomate o una crujiente zanahoria y les causo ternura, tanto que hasta hacían
bromas, diciendo que ya tenían un mouse inalámbrico, además hay muchas chicas
guapas como…….mmm, Mejor no lo digo,
pero en definitiva, si de mí dependiera, me quisiera ir a vivir a esta oficina,
pues es una gran familia de seres
humanos….
Atentamente.
Cucho el cuyo.

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